lunes, 9 de septiembre de 2013

32. Y si empezamos de nuevo?

  Si este es el post nº32 es que habré escrito 32 entradas en este blog, entrada arriba entrada abajo, y sí tenemos en cuenta que empecé allá por noviembre de 2008 podemos decir que la cosa no ha funcionado muy bien. Ya lo anunciaban mis letras en uno de los primeros escritos que publiqué, decía así:

 "La verdad es que no tengo mucho que contar. Ni siquiera a mí mismo, y eso no es bueno teniendo en cuenta que la mayor parte del día me la paso solo. No sé que es lo que me ha pasado que últimamente no encuentro nada que decirme, como para sacar algo que contarte a ti. Tal vez sea que no me quiero escuchar. A lo mejor temo que lo que me pueda decir no me guste y por eso no me hablo."

  Estas letras las hubiese firmado hoy mismo. Es como si después de casi cinco años nada hubiera cambiado, y sin embargo, han cambiado tantas cosas... La vida, empeñada en no detenerse, va removiendo tus planes hasta que al final ya no sirven de nada. Es algo que suele pasar por hacer planes sin contar con los que ya tienen preparados para tí.
  Pero bueno, el caso es que me aburro. Vivo sin tiempo para aburrirme pero me aburro, qué ironía... Siento un vacío. Un vacío que he intentado llenar a base de helado y galletas, y está resultando difícil llenarlo de ese modo, así que he pensado en volver a empezar, más que nada por entretenerme. De momento he ampliado mi lista de lectura y he encontrado cosas interesantes, me divierten.

  Una vieja amiga - lo de "vieja" no es un desliz, está puesto ahí con tan mala intención como lo de "amiga" - me ha dado una idea, hacer una reposición. Eso soluciona mis problemas de tiempo, mantiene el blog vivo, me permitirá volver a pillar el punto de la historia, y quién sabe... igual la termino, algo que hace tiempo que espera al menos uno de mís tres lectores.

Así que el lunes te espero ¿Porqué el lunes? Pues por lo que ya sabes, para que los lunes vuelvan a ser especiales.

viernes, 16 de agosto de 2013

31, Por decir algo...

Ya van a ser las cuatro y llevo algo más de dos horas dando vueltas por la web sin saber donde ir. Hoy no he encontrado nada interesante que leer. La gente ya no actualiza, al menos aquellos que tengo en mi lista de lectura. Incluso he entrado a comentar al Marca a ver si algún madridista se picaba, pero no entran al trapo.
  En el chat, solo aparece Maya conectada, pero no voy a hablarle. Lo más seguro es que no esté. Ahora, con los móviles, la gente aparece conectada en todo momento pero en realidad no están. Además, no tengo nada que contarle. Hubo un tiempo en que eso no hubiera sido un problema, pero ahora sí, los tiempos cambian..., supongo que las personas también.
  Esto está muy aburrido. Un día de estos voy a tener que caminar un poco más lejos a ver que me encuentro, pero es que ando tan ocupado, y mis momentos de relax vienen ahora tan de tarde en tarde que me da pereza empezar algo nuevo. 
  Y tampoco puedo seguir con el blog, porque hoy no es lunes... ¿Qué? Es una excusa tan buena como cualquier otra.

- ¿Porqué no actualizas? 
- Porque no es Lunes
- ¿Entonces actualizas el lunes?
- Nó. Actualizo los lunes, que no es lo mismo.


miércoles, 28 de abril de 2010

¿Qué hay de nuevo?

Hola amigo, cuanto tiempo sin vernos…
Seguramente hará más de cuatro meses que no me paso a contarte mis penas, eso que sales ganando, pero es que no estoy seguro de querer seguir dando vida a este patético personaje. No estoy en el mejor de mis momentos y me asusta que mi estado de ánimo termine por impregnar mis letras; los blogs de llorones me aburren.

Uno de mis mayores problemas es el no ser tan imbécil como creo que soy. Si fuese tonto de verdad ciertas cosas no me dolerían, porque sencillamente no perdería mi tiempo pensando en ellas. A veces me sorprendo a mi mismo analizando mi vida y mi manera de ir jugando la partida, y suelo ser bastante duro conmigo mismo. Debido a la falta de trabajo, al excesivo número de horas muertas, o después de una inocente conversación con algún amigo te paras a pensar, y pensar es malo. Deberían poner letreros como hacen en las autopistas: “No piense, su vida será más sencilla, y ahorrará combustible”, pero nadie te avisa de eso hasta que ya es demasiado tarde.

Sé que mirar atrás y arrepentirme de lo que he hecho sirve de bien poco. Soy consciente de ello - no voy a mentirme a mi mismo – y de que dado el caso volvería a hacer lo mismo; con la sencilla y tan utilizada excusa del: “es que yo soy así”, volvería a zambullirme en los mismos berenjenales. También es cierto que he disfrutado de momentos… únicos - no voy a decir irrepetibles porque espero volver a sentirme ahí arriba de nuevo, no pierdo la esperanza - Entonces ¿Para qué arrepentirse? Te voy a ser sincero: creo que no me arrepiento de nada importante. La vida es sencilla, la complicamos nosotros, y lo coherente es mirar adelante, aceptar lo que has hecho, y dejarse de tonterías.

Pero una cosa es decirlo y otra muy distinta que esa parte de ti que se empeña en pensar por si misma, y que tan dura es a la hora de juzgarte, esté del todo de acuerdo. Y cuando estás de bajón y ella toma las riendas las cosas por dentro se tornan complicadas.
¿Qué por qué te cuento todo esto?
No lo sé.
Quizás solo sea que no sé como continuar este blog, se me ha quedado un poco grande y hay cosas que no me apetece contar. Dicen que calladito estoy más guapo y a mi edad uno no debe pasar esas advertencias por alto.
El finde parece quedar muy lejos. Necesito salir de aquí. Necesito escapar. Hoy he encontrado todas las salidas cerradas. Volveré a intentarlo; a ver si el lunes…