lunes 12 de diciembre de 2011

Una vez fui joven. 27

Es cierto, me he vuelto espeso y seguramente demasiado escueto, acepto la crítica, pero hay cosas en las que es mejor no extenderse, por aquello de no meter la pata demasiado al fondo.
También estoy de acuerdo con eso de que sobran las etiquetas; que lo importante de una relación son los buenos momentos, vivir y disfrutar la magia que hay en cada instante. Nunca quise decir lo contrario, y por supuesto, comparto esa manera de pensar.

No conozco mejor filosofía de vida que esa: disfrutar de cada cosa en su momento, y del momento de cada cosa, no juzgar ni ser juzgado, y olvidar lo más pronto posible todo aquello que haya podido hacerte daño ¿Quién dijo que vivir y ser feliz fuera difícil? Hay cientos de manuales por ahí que te enseñan a hacerlo, miles de blogeros expertos en la teoría ( Todos deberíamos ser expertos por la cantidad de veces que hemos leído sobre el tema) Incluso hay gente que se dedica a eso, a decirte como tienes que hacer para alcanzar la felicidad. El que no es feliz es porque no quiere. Pero todos sabemos como funciona esto... ¿O no?

Una historia de amor se ve diferente según desde donde la mires. Es muy difícil sentir lo mismo aquel día en que por primera vez se juntan vuestros labios, que diez años después cuando la misma persona te pide un beso antes de irse al trabajo ¿Ha muerto el amor entonces? ¿Estuviste enamorado realmente? Y que me dices de cuando la relación se rompe; De repente,  aquella joven que te hacía volar con solo una sonrisa es la persona a la que más odias del mundo, y en ese momento te resulta sencillo decir aquello de: "en realidad no la amé nunca, solo era un rollo", o todo lo contrario, sobre todo cuando sientes que eres tú el que ha perdido: " ha sido el amor de mi vida...  jamás volveré a sentir por nadie lo que he sentido por ella" ¿Te das cuenta de lo triste que será tu vida si fuera cierta esa afirmación? No creo que merezca la pena castigarse de esa manera. Matar la posibilidad de volver a amar de verdad es muy cruel.

Confieso que yo mismo he dicho alguna vez eso de "el amor no existe", por eso mismo puedo afirmar, hoy, que estaba equivocado.
Todos terminamos por etiquetar los sentimientos, aunque sepamos que seguramente nos engañemos al hacerlo, y que no esté bien... pero lo hacemos. Del mismo modo que todos creemos saber mejor que nadie lo que siente nuestro amigo. Seguramente nos cueste discernir sobre nuestra manera de amar, pero todos somos expertos cuando se refiere al que tenemos enfrente.

Apuesto por continuar soñando. Quizás algún dia, quizás mañana, quien sabe... igual esta misma noche.

Y de esto no es de lo que quería hablar, pero me he liado. Quería contarte lo que me pasó ayer mientras esperaba el bus... pero tendré que dejar la historia para el próximo lunes. Cosas del directo...